Génesis 38
1. Judá se separó de sus hermanos. ¿Estaría esto relacionado con lo que hicieron a José?
2. ¿Quita el Señor la vida a los que son malos ante sus ojos?
3. ¿Cuál era la razón de casar a Onán con Tamar, la viuda de Er?
4. ¿Qué fue exactamente lo que desagradó al Señor de lo que Onán hacía?
5. Judá era ya viudo cuando se llegó a Tamar. Tamar también era viuda. Es decir, ninguno estaba casado. ¿Estuvo mal eso? ¿Por qué o por qué no?
6. ¿Quién piensas tú que fue más justo, Judá o Tamar?
7. ¿A cuál de los protagonistas te pareces?
8. ¿Qué necesitas cambiar a nivel personal?
9. ¿En qué se parece tu familia a ésta?
10. ¿Qué necesitan cambiar a nivel familiar?
NOTA: Después
de discutir las preguntas, favor leer Génesis 39-41 para adelantar la siguiente
lección.
Pastor, qué tan malo fue Er como para morir sin mayor detalle? (me asusta)
ReplyDeleteOnan pecó por desobedecer o realmente fue su "técnica" la que desagradó de tal manera que se ganara la ira de Dios?
...Por lo demás, comentar que es una tradición por un lado descabellada :S (Si no se era primogénito) pero muy justa considerando lo valioso e importante que era el sentido patriarcal o ser cabeza de la familia y que el matrimonio del primogénito dé fruto. (Si es que estoy en lo correcto que el objetivo que la viuda tuviera hijos con el hermano del mayor era para que el primer hijo de esta unión fuera el primogénito de la familia y obtendría por ende todos los derechos que esto conlleva?) O acaso el primer nieto (independientemente de quien fuera hijo) seria el ungido?
Espero haberme dado a entender! :)
Sí, el meollo del asunto es la primogenitura en tanto que representa la mayor parte de la herencia y la sucesión patriarcal. Si Onán no le daba hijo a Tamar (y por ende a Er), el primogénito/heredero/sucesor sería él mismo - a costa de negarle descendencia a su difunto hermano. En mi opinión, lo que desagradó al Señor no fue la técnica de Onán, sino su motivación egoísta y perversa.
ReplyDeleteEn cuanto a qué maldad hizo Er: sólo Dios sabe. Bendito sea nuestro Señor Jesucristo en quien somos justificados.